viernes, 10 de agosto de 2007

Torre del Llambrión


    Dejamos el coche en Pandetrave (Valdeón) y empezamos a caminar a las 8 A.M. Da gusto caminar por la fresca, tras recorrer 4 o 5 Km. de pista enseguida ganamos altura camino de Liordes.


  Pasamos la Vega de Liordes y ya tenemos a la vista las montañas que hoy pensamos hollar: Torre de minas de carbón, Casiano de Prado y  Llambrión.


 Seguimos ganando altura, camino de Collao Jermoso, y ya se ve el Occidental


 Con estas vistas está uno más agusto que en el sofá de su casa.


 Y éstos qué pensarán de nosotros, invadimos su casa sin invitación, subimos a peñas que no tienen na pa comer, etc.


 Ya vemos de cerca el Llambrión, visto así acongoja, pero poquito a poquito no es  demasiado difícil.


 En la segunda cumbre del día, Casiano de Prado, con mi amigo de escapadas, Meles.

 Y de frente, todo el Valle de Valdeón, abajo a la derecha, el Refugio de Collao Jermoso.


Cumbre del Llambrión, para un lado: Urriellu, Torre Coello, Torrecerredo y Cabrones.


 Y para el otro, Peña Remoña y la vega de Liordes.

Y  como no, la omnipresente Peña Santa, no está tan cerca como parece, pero es que el zoom funciona.





domingo, 8 de abril de 2007

Peña Ten

Peña Ten, en el puerto de Tarna.

 Nuestro objetivo del día, pero para llegar a él aún falta mucho.


Ya vamos ganando altura


 Cruce de caminos, la huella vertical es la nuestra y la transversal debe ir para Pileñes.




Ya nos queda poco para coronar, pero los últimos metros son siempre los que más cuestan.


Las rocas también tinene barba.


LLegando a la cumbre, es una pena que el día se nublase.

En la Cumbre, con los Picos de Europa a mis espaldas, tan cerca, pero tan lejos. 

Meles y yo en la cumbre.

domingo, 11 de marzo de 2007

ESCAMELLAU



Dejamos en los invernales del toro en Sotres, y ala sin previo calentamiento  para arriba


 Nuestro objetivo desde los invernales del Toro, en Sotres

 En el Collao, después de finalizar la ascensión de la canal, y antes de abordar el último tramo de la ascensión

 El hermoso pueblo de Sotres desde la cumbre.


 Como siempre es más dificil bajar que subir, la nieve estaba dura como hielo, y la pendiente de la canal considerable, con lo que los tobillos te quedan hechos polvo, ya se sabe "Sarna con gusto no pica, pero mortifica.".

Ahora el que desciendo soy yo, como siempre más patoso que mi amigo.