Cabezo Llerosos, te permite disfrutar tanto del macizo central, como del occidental, del Cuera, etc.
Empezamos a caminar hacia las nueve de la mañana, y como no nos daba nada el sol el frío se notaba. Pero de nieve nada, aunque luego ibamos a fartucanos.
Estos tienen que soportar el frío y casi sin tener qué comer, dicen que "la libertad tiene un precio".
Mis compañeros, observando el objetivo del día.
El viento juega con la nieve y le da formas, esos dos puntitos son mis amigos.
La preciosidad de la montaña en invierno.
En la cumbre, a nuestras espaldas podemos ver todo el Cuera.
Y enfrente, tenemos el Macizo Central y el Occidental.
Foto del equipo en la cumbre: Meles, Luisma y yo.
Descendiendo hacia Poncebos, podemos ver todo el Macizo Central, con su inconfundible "faro".
Al final, se nos hizo de noche, acabamos el recorrido hacia las 7 de la tarde, pero las últimas luces del día tienen su encanto.









































